Selección de idioma:

Qué es VIDA?

Video introductorio de VIDA"

Fundación Telefónica tiene un compromiso con la innovación tecnológica vinculada al arte como eje central de sus actividades, y un interés especial en apoyar foros en torno al arte, la ciencia y la tecnología. Estos son los antecedentes de VIDA, la competición internacional que desde 1999 se dedica a reconocer los proyectos de arte y vida artificial.

Los formatos híbridos de las propuestas artísticas remitidas recientemente a VIDA y la transformación de la disciplina de Vida Artificial en sí nos han llevado a plantearnos nuevos temas, como la importancia creciente de la simulación tanto en la vida cotidiana como en las ciencias de la vida. El certamen ha ido ampliando su alcance al mantener su interés por los proyectos de vida artificial al tiempo que se expandía: VIDA busca proyectos artísticos vinculados a cualquier proceso vital dinámico que se haya visto afectado por la simulación.

El término “vida artificial” apareció en 1987 durante el histórico simposio Artificial Life I celebrado en el laboratorio Los Álamos de Nuevo México y dirigido por el científico Christopher Langton. La vida artificial se convirtió en una nueva disciplina científica que utiliza medios informáticos para crear simulaciones de vida y sistemas vivos. Basándose en esta investigación, los proyectos de arte y vida artificial poseen diversos atributos: se definen sobre todo porque muestran comportamientos dinámicos y evolutivos, reaccionan a su entorno e incorporan elementos naturales y artificiales a su aspecto. Los proyectos de arte y vida artificial reflejan propiedades clave de esta disciplina que comparten sistemas vivos e inertes, incluidas las capacidades de replicarse, ensamblarse y organizarse por sí solos. La 10ª Conferencia Europea sobre Vida Artificial (2009) se centró en las innovaciones que se habían producido en la investigación de la vida artificial en sí, circunstancia que VIDA desea reflejar en su convocatoria de proyectos: “... algunas de las ideas altamente especulativas que se debatieron en los orígenes de este campo han madurado hasta el punto de que se están creando nuevas conferencias y revistas científicas dedicadas a ellas: la síntesis de células artificiales, la simulación de redes biológicas masivas, la explotación de sustratos biológicos para el cálculo y el control y el despliegue de la ingeniería de inspiración biológica constituyen hoy en día prácticas de vanguardia”.

Los resultados obtenidos en áreas de investigación que sintetizan métodos informáticos con ciencias de la vida y sistemas vivos, tal y como se han descrito previamente, están cada vez más presentes en las experiencias cotidianas: los alimentos que consumimos, las mascotas que cuidamos, los entornos que ocupamos, los espacios virtuales en los que nos encontramos, las medicinas que tomamos o los materiales que empleamos para construir los ordenadores con los que trabajamos se hallan sujetos a una concepción volátil de lo que constituye nuestro espacio vital. Además, cada vez vivimos más en un mundo de datos en el que las visualizaciones dinámicas entrelazan lo real y lo virtual, y entrecruzan los cuerpos, entornos y redes. En los proyectos que solicita VIDA, la relación de los artistas con estos temas y su elección de medios se plantea de manera muy abierta: el enfoque puede ser informático, físico, social, metafórico, o cualquier combinación entre ellos. Los proyectos deben estar bien resueltos desde el punto de vista artístico y haberse completado con el nivel de sofisticación tecnológica adecuado. VIDA acepta propuestas que potencien o desafíen discursos y modelos artísticos, tropos y sistemas formales, y que posean relevancia estética y social.

Con los años VIDA ha disfrutado del honor de atraer a artistas que exploran los límites de la vida, de lo que es y de la dirección que está tomando. Esta convocatoria vuelve a confirmar que los artistas se están situando en la vanguardia de la creatividad y la innovación por cómo experimentan con los nuevos medios, sus enfoques y retórica.

 

Nell Tenhaaf
Mónica Bello