| Jaime Del Val - REVERSO Project "Morfogénesis" España | | |  |  | | Morphogenesis Morfogénesis es un proyecto experimental y pionero en la hibridación de arte electrónico, danza interactiva, arquitectura virtual y electrocústica. Se trata de una performance de danza interactiva en la que el sonido y la imagen de vídeo y 3D son producidos y procesados en tiempo real a través del movimiento del cuerpo, capturado por una cámara de vídeo e importado al ordenador para su análisis en tiempo real. Se procesa en tiempo real la voz de la propia bailarina, espacializada en cuatro canales independientes que generan un espacio sonoro en trasformación permanante, en el que los sonidos se desplazan en relación con el movimiento del cuerpo. Se procesa también la imagen de la bailarina, en un discurso de abstracción visual, de cine abstracto; así como imágenes de vídeo pregrabadas, en un contexto de cine interactivo abstracto y de narrativa experimental. La imagen 3D entra en el mundo de la escultura y la arquitectura virtual interactiva y generativa; primero unos modelos tridimensionales abstractos se trasforman en tiempo real a "duo" con la bailarina, respondiendo a su movimiento, luego estelas y partículas se generan en relación con el movimiento, el espacio se disuelve en materia pictórica. La pieza tiene una base textual y poética igualmente abstracta, de la que fragmentos aparecen y desaparecen disueltos en el paisaje sonoro, se trata de fragmentos de poemas, los que aparecen al final de este programa, resonancias fragmentadas del cuerpo. La bailarina-performer aparece tenuemente iluminada a través de una gasa sobre la que se proyectan las imágenes que ella misma genera de forma interactiva, que constituyen el único espacio escenográfico. La forma del cuerpo se diluye en la penumbra, se torna un híbrido abstracto, abre su campo de significantes y significados. Se trata de una serie de estudios para cuerpo posthumano, o amplificado, de un discurso de frontera de la representación, sobre las hibridaciones del lenguaje y de las disciplinas que se pueden producir en el ámbito de las nuevas tecnologías y del cuerpo amplificado, el cuerpo-hyperinstrumento, allí donde el discurso se abre al afuera, donde el cuerpo, la materia, se plantea como un incierto proceso de representación nunca concluido. En Morfogénesis, la forma nunca se concreta, tanto a nivel gestual y coreográfico, como visual o sonoro, permaneciendo en la inquietante zona fronteriza, allí donde se cuestiona la posibilidad de una percepción objetiva de la realidad, donde la forma se hace y se rehace. Son los paisajes silenciados de cuerpo, paisajes del reverso que "hablan" en la frontera de la inteligibilidad, donde el exceso del lenguaje se torna lenguaje, a riesgo de caer en el reino de lo impronunciable. Morfogénesis es un término que se utiliza originariamente en biología para definir los procesos de formación de los órganos en los organismos que nacen. En Morfogénesis la forma nunca se concluye, las secuencias no son elemenetos estructurales definidos sino delgadas líneas oscilantes de un proceso de sedimentación, no se trata de órganos sino de anti-órganos de un cuerpo-hiperinstrumeto nunca concluido, un proceso con múltiples dimensiones temporales. Para Morfogénesis se ha desarrollado una programación específica del software de sonido e imagen. La suma de software, hardware, espacio, luz y cuerpo conforman un complejo instrumento. Morfogénesis es el proceso de construcción, afinación y aprendizaje de dicho instrumento, un trabajo de improvisación cuya sedimentación resulta en la performance. Se trata de un replanteamiento de los procesos de significación, de escritura, de formación del lenguaje en un contexto híbrido y tecnológico, un cuestionamiento de fronteras disciplinares y corporales que resulta no solo en una mutación del lenguaje, sino, sobre todo en una apertura del mismo. Ya no tenemos la relación cerrada significado-significante del lenguaje verbal, sino un horizonte abierto de asociaciones y relaciones entre planos de significación cuyas fronteras se desdibujan, un meta-lenguaje o lenguaje de lenguajes, y el meta-cuerpo que lo constituye. La performance, que se presentará en el futuro también como conjunto de instalaciones interactivas y on-line, forma parte de un proyecto (reverso - Cuerpos Frontera) en el que se estudian las relaciones entre cuerpo, arte y tecnología. Discurso del reverso / Discurso de Frontera "¿Qué debe seguir siendo impronunciable para que los regímenes discursivos contemporáneos continúen ejerciendo su poder?...La censura implícita produce regímenes discursivos a través de la producción de lo impronunciable. Un sujeto que habla en la frontera de lo pronunciable asume el riesgo de redibujar la distinción entre lo que es y lo que no es pronunciable, el riesgo de ser expulsado al reino de lo impronunciable...No hay oposición posible a las líneas trazadas por la exclusión salvo redibujándo esas líneas..." Judith Butler, Implicit Censorship and Discursive Agency, Excitable Speech, Routledge, New York 1995 Una teoría de la morfogénesis sería aquella que identifique la materia, la forma, el cuerpo, el lenguaje, como procesos de significación que nunca se concluyen, procesos en los que la frontera entre lo que es y no es forma, cuerpo, materia, realidad concreta, no es una delgada línea sino una amplia zona, un paisaje de acontecimientos inestable e impredecible en el que la línea entre adentro y afuera del discurso se desplaza de forma permanente. Concreto y abstracto serán así dos significantes inestables en una lucha violenta, una lucha implícita de poder marcada por una genealogía del falogocentrismo. La lógica occidental del Logos, de la forma, de la realidad objetiva ha trazado esa línea divisoria imaginaria entre una realidad concreta y algo que le excede, que no puede dominar, que por lo tanto rechaza. "Pues hay una "afuera" del discurso, pero no se trata de un "afuera" absoluto, un lugar ontológico que circunscribe las fronteras del discurso; como "afuera" constitutivo es aquello que solo puede pensarse - si esto es posible- en relación al discurso, como su inestable frontera." Judith Butler, Bodies that Matter, Routledge, New York, 1993 El afuera constitutivo del discurso es tan inalcanzable como su adentro, sus leyes chocan con violencia en la frontera, donde el espejo que se mira en el espejo se fragmenta en infinitas facetas que tejen el abismo. No hay nada en el fondo de ese abismo sino reflejos fragmentados que crean finas redes, una telaraña suspendida en el abismo. Allí donde el choque es demasiado fuerte, donde las leyes hacen reventar la superficie del espejo en fragmentos que se pierden, que no logran reflejar la ley en ningún punto, entonces se cae del lado del afuera, rechazado, en lo que llaman locura. Cuando el choque apenas fragmenta el espejo que se mira en el espejo, entonces el adentro, aparentemente, absorbe, el sujeto se conforma con las leyes y construye su cobijo pequeño, no cuestiona. Allí donde el choque en su violencia no impide que los fragmentos del espejo se suspendan, entretejidos en el abismo, puentes tendidos con otros espejos, de aristas violentas, de imágenes fragmentadas en las que solo en parte y en conflicto podrá reflejarse la imagen de la Ley, allí surge la posibilidad de un discurso de frontera, de un cuerpo-frontera. Todo cuerpo es un cuerpo frontera pero solo quien sabe reclamar ese status puede albergar el lugar estratégico que brinda la frontera en la que la línea entre adentro y afuera se redibuja de forma permanente. Línea difusa pues no hay ninguna perpectiva que pueda describirla o abarcarla toda; es múltiple y dentro de su multiplicidad sus puntos se mueven; para cada perspectiva hay en cada punto un punto diferente que oscila en la frontera. El discurso de frontera es aquel que sabe que no hay ni adentro ni afuera, el que abre las ventanas clausuradas de un adentro imaginario a un afuera que es ilusión y horizonte, ansia y atisbo, anhelo y violencia, presente suspendido. Discurso de frontera es también el que redibuja las fronteras de las cosas, el que teje nuevos hilos en la gran tela de araña. "El cuerpo no actúa meramente de acuerdo con determinadas prácticas regularizadas, el cuerpo es esa actividad ritual sedimentada... Sin embargo el cuerpo no es solamente la sedimentación de actos de habla por los que se ha constituido. Si esa constitución falla la interpelación se tropieza con una resistencia en el momento de ejercer su interpelación, entonces algo excede la interpelación y este exceso es vivido como el afuera de la inteligibilidad. Esto parace claro en la forma en que el cuerpo excede el acto de habla que lleva a cabo..." Judith Butler, Implicit censorship and dicursive agency, Excitable Speech El lenguaje es exceso, no puede comprenderse sino a través de todo aquello que le excede, en su exceso el lenguaje se abre, oscila, se revela vulnerable y renace en la frontera. Muchos son los lenguajes y muchas la fronteras de cada lenguaje y cada una es una gran zona oscilante. De hecho el lenguaje es frontera, el cuerpo es frontera, todo es frontera. Todo es exceso y en todo exceso habita la frontera. "La tarea, parece, es obligar a los términos de la modernidad a incluir aquello que ha tradicionalmente excluido... esto no es una simple asimilación y acomodación de lo excluido en términos existentes, sino la admisión de un sentido de diferencia y futuro en la modernidad que plantee un futuro desconocido, una modernidad en la que los términos de su funcionamiento no puedan predecirse, que asuma un futuro político imposible de anticipar; y esta será una política al mismo tiempo de esperanza y de ansiedad, lo que Foucault llamó "políticas de la incomodidad"." Judith Butler, Implicit Censorship and Discursive Agency, Excitable Speech, Routledge, New York 1995 Pero el discurso de frontera es también discurso del reverso, discurso de resistencia, pues hay una líneas clavadas, salvajes e imprecisas, una ley cambiante, un horizonte de poderes aliados que marcan un espacio del adentro. Esas líneas no escuchan los sucesos fronterizos, sus poderes son implícitos, su vigencia está en la forma. Aquello que cuenta como materia, que pueda articularse como forma coherente, aquello habita el adentro. Lo demás... en el afuera inexistente. El pulso de poderes en la lucha por redibujar la línea es complejo y se juega en muchos frentes. Hablemos ahora de desdibujarla. Desdibujar la línea escuálida que traza una frontera de aspecto uniforme y plano, difuminarla y extenderla hasta que lo abarque todo, hasta que su incierto horizonte de sucesos se desprenda. Esto es inocular un anticuerpo en el cuerpo de la forma, un anticuerpo que impida que la forma se concrete por entero. El universo falogocéntrico es el universo de la forma, cuaquier cosa que asuma un estatus objetivo puede ser domado por las leyes de la forma, por las tecnologías de una industria serializada que hace pasto de todo aquello que presente un patrón codificable. Nosotros los cuerpos frontera hablamos un lenguaje del afuera que grita contra esa industria, grita e el desierto. | |