Concurso Internacional sobre Arte y Vida Artificial
|
Inicio | Convocatoria | Ediciones | Referencias | English |

Reva Stone
Carnevale 3.0
Canadá



 


 


 

Carnevale 3.0

Proyecciones de vídeo y audio controladas por ordenador, figura de aluminio de tamaño natural y plataforma robótica, cámara de vídeo, proyector de vídeo, diversos sensores especialmente adaptados, software a medida.

"La memoria hace posible nuestra conciencia de ser individual porque permite la reflexión y con ella podemos compararnos con nuestro yo pasado y con los posibles yo futuros".
Stone, Alluquére Rosanne, "In the language of vampire speak: overhearing our own voices", en The eight technologies of otherness, autor-editor Sue Goulding, Londres, Routledge Press, 1997, p. 59.

Estamos en constante interacción con máquinas que se cuelan en nuestra cotidianeidad hasta hacerse prácticamente invisibles. La fusión hombre/máquina, en forma de implantes neuronales, mecanismos protésicos, ingeniería genética, trasplantes de órganos, bioordenadores, programas de vida artificial y tecnologías de realidad virtual altamente interactivas, está dando lugar a una reestructuración de nuestras ideas sobre el ser. Estas tecnologías actúan en un ámbito especialmente íntimo, pues es nuestro propio cuerpo el material en el que se ejecutan. La separación entre lo orgánico y lo inorgánico, lo natural y lo artificial, lo humano y lo mecánico, lo vivo y lo muerto, ha comenzado a diluirse.

En esta obra investigo la tendencia a reducir el cuerpo humano a un objeto, a un archivo digital. Si vemos el cuerpo sólo como información (códigos genéticos, datos transferibles, etc.), podría llegar a ser borrado, eliminado. El cuerpo se hace intercambiable y, en definitiva, desechable. En un modelo estándar de desarrollo humano, ¿dónde podemos situar la conciencia de vivir y sentir?

Para mí es cada vez más importante investigar la zona intersticial donde convergen nuestras vivencias y las tecnologías. Ser (tener) un cuerpo es una parte fundamental de nuestra identidad e individualidad. Ser carne es como sabemos quiénes somos. Nuestro cerebro receptor no es una mera caja vacía: contiene información y una estructura psíquica que se ha desarrollado a partir de nuestra experiencia física. Es el lugar donde se toma conciencia de nuestra experiencia somática y subjetiva.

He desarrollado una nueva pieza que abarque no sólo mi historia y mi identidad, sino también mis inquietudes teóricas. En esta obra en concreto analizo la tendencia a reducir el cuerpo humano a un objeto, a un archivo digital. Si vemos el cuerpo sólo como información (códigos genéticos, datos transferibles, etc.), podría llegar a ser borrado, eliminado. El cuerpo se hace intercambiable y, en definitiva, desechable. En un modelo estándar de desarrollo humano, ¿dónde podemos situar la conciencia de vivir y sentir?

Utilizando la técnica de captación de datos en vídeo y su posterior manipulación, investigo la manera en que se construye la conciencia de sentir a partir del hecho de vivir en un período de tiempo en relación con la memoria y la experiencia del cuerpo, reflexionando al mismo tiempo sobre la formas en que esta misma experiencia está siendo alterada por las nuevas tecnologías.

Una figura de tamaño natural en aluminio, que representa la silueta de una joven que soy yo, se mueve por la sala sobre una plataforma robótica. Embutida entre las dos piezas idénticas que componen la figura hay una pequeña cámara de vídeo y un pequeño proyector de vídeo. Cuando entran visitantes en la sala, la figura interactúa con ellos, girando y moviéndose hacia donde se encuentran. A intervalos aleatorios es capturada su imagen y su movimiento en vídeo. Estas imágenes se combinan y almacenan con otras imágenes previamente capturadas, para después salir del cuerpo de metal a través del pequeño proyector. Después de varias reproducciones, el ordenador puede optar entre añadir el nuevo vídeo a la memoria o desecharlo. Cuando la figura está sola en la sala, recupera imágenes elegidas al azar de su banco de datos, las combina y las proyecta en el espacio de exposición. Carnevale 1.0 lleva incorporadas imágenes de cada uno de los lugares donde se ha exhibido, creando una base de datos de experiencias de vida en la que las imágenes capturadas en vídeo se convierten en recuerdos de cada evento.

Como mediador de experiencia, este ser sin carne tiene la capacidad de exhibir el comportamiento humano generando movimientos de respuesta, procesando información y accediendo a la memoria. El recuerdo, la corporeidad y la capacidad de sentir pierden sus fronteras habituales.


Biografía

Reva Stone es una artista canadiense que, desde 1990, se dedica a la creación de instalaciones multimedia interactivas que indagan sobre la presencia cada vez mayor de la tecnología en nuestras vidas y la alteración del cuerpo humano.

En esta obra investiga lo que mueve la tendencia a mejorar la experiencia humana mediante "logros" tecnológicos y a reconstruirnos como experiencias idealizadas. Su obra plantea preguntas sobre la forma en que las intervenciones tecnológicas repercuten sobre nuestro concepto de lo humano, de la capacidad de sentir y sobre nuestra idea de la vida y la muerte.

La obra de Stone se ha exhibido en la Walter Phillips Gallery, Banff Centre for the Arts, Alberta; el Museo de Arte Contemporáneo de Montreal, Quebec; la Galería de Arte Winnipeg, de Winnipeg, Manitoba; Gallery 44 de Toronto, Ontario; La Galería de Arte Mackenzie de Regina, Saskatchewan; la Galería de Arte Dunlop de Regina, Saskatchewan; y el Museo Regional de Rimouski, Quebec. En 2001 Stone fue coeditora de una antología titulada The Multiple and Mutable Subject, publicada por St. Norbert Arts Centre, St. Norbert, Manitoba.