Concurso Internacional sobre Arte y Vida Artificial
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Ken Rinaldo
Autopoiesis
EEUU



 


 


 

Autopoiesis es una instalación en forma de esculturas robóticas encargada por el Museo Kiasma de Helsinki, Finlandia, para Outolay, la Exposición de Inteligencia Artificial (Alien Intelligence) 2000, dirigida por Erkki Huhtamo. Está formada por quince esculturas robóticas con sonido que interactúan con el público y modifican su comportamiento a medida que avanza el tiempo. Estos cambios de comportamiento se producen por a partir del feedback que recogen sensores de infrarrojos, la presencia de los participantes/ espectadores en la exposición y la comunicación que se establece entre las distintas esculturas. Las esculturas robóticas de esta instalación hablan entre sí a través de una red electrónica y de tonos audibles de teléfono, que constituyen un lenguaje musical para el grupo. Autopoiesis se "hace a sí misma", una característica típica de todos los seres vivos que fue descrita y revisada por Francisco Varella y Humberto Maturana. La interactividad hace participar al espectador que, a su vez, da lugar a la evolución y la emergencia del sistema. Con ello se produce al mismo tiempo la evolución del sistema y una estética escultórica del grupo en conjunto. Autopoiesis rompe con las interfaces habituales (el ratón) y las metodologías de reproducción (CRT) y presenta un entorno interactivo, inmersivo, detallado y capaz de evolucionar en tiempo real utilizando feedback e interacción de los participantes o miembros del público.

Autopoiesis recurre a una serie de soluciones singulares para crear este entorno complejo y progresivo. Utiliza una organización de sensores inteligentes que captan la presencia del espectador y permiten a la escultura robótica responder de una manera inteligente. He utilizado el concepto de organización de sensores inteligentes en otras presentaciones para describir el proceso de organizar sensores de manera que reduciéndose su número se potencien al máximo las capacidades del software para procesar los datos. Esta idea fue también estudiada por el taller Fourth Neuromorphic Engineering en el centro de investigación Telluride Summer Research Center, en el que los participantes observaron que bastaban unos pocos sensores para crear una interacción complea siempre que los sensores estuvieran debidamente organizados. Por ejemplo, en la parte superior de cada elemento escultórico (o brazo) hay instalados cuatro sensores pasivos de infrarrojos, orientados respectivamente al norte, el sur, el este y el oeste. Cuando se activan dos sensores, el programa sabe que alguien se encuentra, por ejemplo, en el ángulo suroriental y esta es la dirección en la que se mueve la escultura. Cuatro sensores permiten ocho cuadrantes de percepción. Estos sensores pasivos de infrarrojos indican a cada brazo que deben moverse en la dirección del espectador, y el sensor activo de infrarrojos situado en el extremo indica al brazo que debe detenerse cuando llega a unos centímetros del espectador. De esta manera se consigue que la esculture exhiba comportamientos tanto de atracción como de repulsa.

Por otra parte, los sensores robóticos de Autopoiesis comparan los datos que van captando a través de un controlador de estado central para que el espectador pueda caminar por la instalación escultórica y hacer actuar los brazos de ésta individualmente y en grupo. Debido a que cada brazo tiene su propio control de ordenador incorporado, la velocidad general de reacción es rápida y, por tanto, parecida a una reacción natural. El control local siempre prevalece sobre el control del grupo cuando un sensor local capta la proximidad de una persona. Esta característica permite también que cada brazo muestre exactitud y delicadeza en su acercamiento al espectador o la evitación de su contacto. En el extremo de dos de los brazos hay una cámara lipstick que proyecta lo que ve en las paredes del espacio, dando al espectador la sensación de ser observado por esta escultura robótica de vida artificial.

Las esculturas se comunican utilizando cadenas de bits como información e intercambian estos datos de manera seriada, interconectando todas las esculturas. Cada escultura genera también cadenas de bits de información en forma de algoritmos utilizando un dispositivo aleatorizador numérico interno. Estos dispositivos son los que producen la forma escultórica de conjunto y la evolución del entorno sonoro. Asimismo los tonos son un lenguaje musical que permite a cada escultura robótica comunicarse y dar al espectador una impresión del estado emocional de los elementos escultóricos a medida que interactúan. Los tonos más altos y más rápidos están relacionados con el temor y las secuencias tonales más bajas y más pausadas, con la relajación y el juego. Otros tonos dan la impresión de que las esculturas se silban unas a otras. Los tonos telefónicos son un lenguaje coherente de intercomunicación que transmite una sensación de consciencia general del grupo robótico, cuando lo que una dice afecta a lo que dicen las demás.

Autopoiesis desarrolla continuamente su propio comportamiento en respuesta al entorno siempre único y diferente y a los estímulos de los espectadores/participantes. Esta conciencia de grupo de los robots escultóricos exhibe un ballet cibernético de experiencia en el que se hace participar al ordenador/máquina y al espectador/participante en un baile espectacular de percepción del otro y respuesta.


Biografía
Ken Rinaldo es un artista interdisciplinar que trabaja con instalaciones robóticas, buscando la intersección y la síntesis de nuestra cultura natural y tecnológica. La integración sin fisuras de los elementos electromecánicos y los elementos orgánicos confirma la confluencia y evolución paralela de estas culturas, inspirada por las propiedades emergentes de los sistemas vivos y las técnicas de la vida artificial.

Sus obras han sido expuestas en varios museos y forman hoy parte de los fondos de The Kiasma Museum de Helsinki, The Chicago Art Institute, The Chicago Museum of Contemporary Art, The Home Show de Seúl (Corea), V2 DEAF de Rotterdam (Holanda), Image du Future de Montreal (Canadá), Siggraph de Los Angeles y The Exploratorium de San Francisco.

Ha dirigido numerosas exhibiciones especializadas en arte y tecnología, ha sido el conductor del programa de televisión The Know Zone, y ha participado en especiales de las cadenas CNET, CBC de Canadá, SWEDEN TV y la televisión pública finlandesa. Su obra ha sido comentada en Circa Magazine, Irlanda, Wired, Artificial Intelligence Expert y Leonardo.

Rinaldo nació en 1958, estudió biología y ballet en Nueva York hasta los 20 años. Obtuvo un A.S. en Informática en la Universidad de Canadá en 1982; obtuvo la licenciatura en Comunicaciones en UCSB en 1984 y M.F.A. SF State en 1996. Actualmente es catedrático director del programa de Arte y Tecnología de la universidad estatal de Ohio.