La exposición, producida por la Fundación Telefónica, pretende ser no sólo una crónica gráfica de esta época de España, sino también la primera revisión sistemática del fotoperiodismo de la transición, considerado como una de las manifestaciones más importantes de la historia de la fotografía en nuestro país. Participan en la exposición cerca de un centenar de fotógrafos de prensa, así como las principales agencias de noticias, diarios y revistas, bajo la coordinación del profesor y periodista Eduardo Rodríguez Merchán, que ha actuado como comisario con la colaboración de los fotógrafos Miguel Gómez y Luis Magán.
Con ocasión de la muestra se ha editado un libro-catálogo que, junto con las fotos expuestas, recoge textos de los cuatro Presidentes de Gobierno de la Democracia, así como trabajos de prestigiosos historiadores y sociólogos y artículos de una veintena de periodistas que han desempeñado un papel destacado como informadores y creadores de opinión en estos años.
DOS CENTENARES DE FOTOGRAFÍAS DE IMPACTO
Según explica el comisario, la exposición recoge el trabajo profesional de una buena parte de los periodistas gráficos que han sido protagonistas y testigos directos del acontecer de este periodo y que resume en dos centenares de imágenes de impacto la transición de la sociedad española a la normalidad democrática. Hechos políticos, acontecimientos de la vida social, sucesos cotidianos, eventos culturales o deportivos relevantes, constituyen los variados temas de esta crónica gráfica que aspira "a plasmar la realidad de varias generaciones de españoles que han visto y vivido la transformación de una sociedad en proceso de modernización"
Los coordinadores de la muestra han eludido cualquier especulación sobre la cronología estricta de la llamada Transición, ya que les interesaba sobre todo componer un relato de los últimos 25 años de nuestro país hasta llegar al más inmediato presente. Su planteamiento se centra, así, en la iconografía del cambio hacia el futuro que ha experimentado nuestro país y no en la transición política misma. La exposición se inicia el 20 de noviembre de 1975, con la muerte de Franco y se cierra el día de las últimas elecciones generales en marzo de este año, cuando fue necesario cerrar la selección para montar la muestra. "Pero desde un punto de vista visual -señala Eduardo Rodríguez Merchán- el recorrido se abre y cierra de una manera más intemporal y simbólica". Se inicia con una imagen de agentes de la guardia civil retirando el retrato del anterior Jefe del Estado, tras un incendio fortuito en la Pazo de Meirás, en 1978, y finaliza con una fotografía de 1980, en la que el Rey observa su propia imagen en un retrato de Macarrón expuesto en el Congreso de los Diputados. "La exposición afirma Rodríguez Merchán- es también un retrato de la Monarquía de Don Juan Carlos".
El comisario destaca el valor histórico de esta colección de fotografías para conocer este periodo y reflexionar sobre nuestro pasado inmediato. La riqueza de la muestra se encuentra sobre todo, en su opinión, en permitir que esta mirada a la historia "esté conducida por los ojos expertos en mirar la realidad desde la distancia más corta". Esta visión profesional nos puede dar una idea más acertada de la posición de nuestro país en el mundo.
ESPLENDOR DEL FOTOPERIODISMO EN ESPAÑA
En este sentido, la exposición es también la historia de los fotoperiodistas españoles de este periodo, que han salido diariamente a la calle a buscar noticias con sus cámaras y se han constituido en fieles notarios de la realidad de estos años, plasmando momentos importantes de la vida cotidiana en documentos históricos imprescindibles.
La muestra refleja el esplendor del fotoperiodismo que surge desde los primeros tiempos de la transición, y que se inscribe en la línea de trabajo de las más prestigiosas agencias de información gráfica francesas y americanas. La fotografía de prensa de esta época, a la que se rinde homenaje en la exposición, es a juicio de los expertos el movimiento estilístico más atractivo y variado de la historia de la fotografía en España.
La colección de imágenes ofrece también, a juicio de los especialistas, un alto nivel estético. Las imágenes expuestas, incluidas las más recientes, se han ido cargando de significado histórico pero también de contenido visual, de manera que hoy no son ya sólo documentos notariales sino también objetos artísticos singulares.
La necesidad de sintetizar en unas pocas fotografías cinco lustros de historia implica, según los coordinadores, "un enfoque necesariamente subjetivo" a la hora de hacer la selección, pero en todo caso la visión que se ofrece es sin duda alguna la del centenar de fotógrafos que están presentes con sus imágenes, y que son los protagonistas de la exposición.