EL RASTRO: Presencia Remota Insinuada
RAFAEL LOZANO-HEMMER
colaborador WILL BAUER


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La instalación interactiva de telepresencia EL RASTRO se presentó en febrero en Madrid durante ARCO '95. La pieza consistió en una atmósfera de vectores, sonidos y gráficos que respondía a los desplazamientos en lugares distintos de dos participantes que podían compartir el mismo espacio telemático.
Una nueva versión de la instalación se mostró en el Museo de Bellas Artes de Montreal, del 4 de noviembre de 1999 al 6 de febrero del 2000.

versión 1995

versión 2000

EL RASTRO es una instalación de telepresencia que invita a dos participantes en lugares distantes a compartir un mismo espacio telemático. La pieza consiste de una atmósfera de vectores, sonidos y gráficos que responden a los desplazamientos de los participantes. Las dos estaciones interactivas necesarias para la instalación pueden estar en el mismo recinto, en los extremos de una ciudad o en ciudades distintas, ya que están interconectadas por una línea convencional de telefonía digital (RDSI). Para ARCO'95 las dos estaciones están en un mismo pabellón a 100 metros de distancia.

El objetivo principal de EL RASTRO es que los dos participantes distantes se "tele-incorporen", es decir, que se desplacen a posiciones idénticas en el espacio telemático hasta encontrarse el uno dentro del otro. Esto se hace a través de eventos audiovisuales que reconstruyen la presencia tridimensional de cada uno en el espacio del otro.

Cada estación consta de una habitación obscura que tiene una pantalla gigante de retroproyección en el techo, un monitor en uno de los lados, cuatro lámparas-robot colgadas del techo y diez altavoces distribuidos por la sala. Al entrar en una de las estaciones, el participante lleva en la mano un pequeño sensor inalámbrico que le indica a los ordenadores su posición tridimensional exacta.

EL RASTRO transfiere las coordenadas de los sensores entre estaciones, para que cada sensor controle elementos audiovisuales de las dos estaciones. La pieza cuenta con cuatro formas para insinuar la presencia del participante remoto en la estación local:

1) GRÁFICOS 3D. En la pantalla gigante del techo se ven animaciones interactivas de un anillo y un disco que flotan sobre los participantes, emitiendo un zumbido grave. El anillo persigue al participante local por donde éste se desplace. El disco, por contra, persigue al sensor de la estación remota, de modo que el participante local puede inferir los desplazamientos del otro participante a través de los movimientos del disco.

2) LÁMPARAS-ROBOT. Hay cuatro lámparas mecanizadas suspendidas del techo, que emiten un haz de luz muy estrecho -dos con haces amarillos y dos con haces azules. Los haces azules apuntan al participante local, mientras que los haces amarillos apuntan a la posición del participante remoto. El punto de intersección de los haces amarillos es la posición exacta del sensor en la estación remota. Máquinas de humo acentúan los haces de luz que emanan los robots.

3) SONIDO POSICIONAL. Diez altavoces distribuidos por cada estación recrean una serie de sonidos que parecen provenir de la posición relativa del participante remoto. Por ejemplo, si un participante se desplaza hacia la derecha el otro escucha el sonido desplazándose hacia esa dirección. De la misma forma, según se acerca uno al otro participante el sonido es más fuerte. Entre los sonidos utilizados están los que indican la distancia en metros entre los dos participantes ("uno", "dos coma cinco", "cuatro coma cinco", etc.).

4) PANTALLA ESTADÍSTICA. Cada estación cuenta con un monitor gigante que presenta una serie de estadísticas, mensajes y gráficos diseñados para brindar a los participantes información cuantitativa de los movimientos de ambos.

La presencia del participante remoto es fantasmal y misterioso ya que no se sabe nada sobre él o ella, excepto su movimiento tridimensional. La "tele-incorporación" ocurre cuando los dos participantes ocupan el mismo espacio relacional, o sea, cuando comparten las mismas coordenadas telemáticas. Durante la tele-incorporación: i) se entrecruzan los cuatro haces de luz formando una figura de interferencia; ii) el anillo (del participante local) y el disco (del participante remoto) se juntan en la pantalla, lanzando una animación del mecanismo en movimiento y un sonido de maquinaria en funcionamiento; iii) se inundan las estaciones con sonido.

La llamada "tele-incorporación" se presenta en EL RASTRO como una metáfora tecnológica de aquellos momentos en los que los seres humanos nos encontramos dentro de otros seres humanos: físicamente, como en el embarazo, el sexo o la cirugía; y virtualmente, como en la "intersubjetividad" de Bakhtin, la comunión cristiana ("el cuerpo de Cristo") y el "mezcla-mentes vulcano" de Spock en la serie Star Treck.

Desde luego los participantes pueden elegir no "tele-incorporarse", sino intentar precisamente evadir compartir el espacio -produciendo un juego de escondite telemático. Una de las motivaciones para hacer esta pieza es saber si el "lebensraum", la distancia física que se supone que debemos mantener con otras personas, se mantiene en sistemas telemáticos.

Extracto texto catálogo:
Rafael Lozano-Hemmer

 

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(necesitarás QuickTime3 o superior)

Catálogo

El Rastro: Presencia Remota Insinuada

Textos de: Rafael Lozano-Hemmer, Lorne Falk y Vicente Carretón

Castellano e Inglés

31 Páginas

ISBN: 84-89043-03-5

Precio: 1.300 Pesetas

Disponible


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