Mónica Castillo
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Se formó en México y Europa. Obtuvo diversas becas que le permitieron estudiar dibujo y grabado en la Escuela Germánica de Roma y pintura en la Academia de Bellas Artes de Stuttgart. Viene exponiendo su trabajo, que se ha visto en el mundo entero, desde 1984, además de ejercer la enseñanza del arte en México y en los Estados Unidos. En un principio orientada hacia el arte conceptual, su temática giró luego alrededor del concepto de feminidad, de la feminidad rota, el rostro como emblema de la identidad, confrontando el autorretrato con la fotografía. Le preocupan fundamentalmente los problemas de la representación y plantea un examen referencial del propio rostro buscando en él su identidad. Si limita voluntariamente su temática, la formula en cambio con extraordinaria riqueza de lenguaje consiguiendo una obra, imaginativa y varia, que abarca la pintura, el objeto pintado, la fotografía o el vídeo. Su autorretrato mil veces repetido y siempre diferente es un exponente claro de su versatilidad en la búsqueda de la propia identidad, en la exhaustiva indagación de la memoria.
Exponemos uno de sus autorretratos al óleo de 1997, Autorretrato como cualquiera, y un vídeo más reciente Autorretrato de Bailarina, 2001, que vienen a marcar respectivamente los inicios y el estado actual del proceso de un trabajo que ha mantenido de principio a fin con una coherencia y una variedad asombrosas. |
Mónica Castillo [Uno de mis mayores intereses
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Uno de mis mayores intereses en los diez últimos años ha sido el de desglosar y atribuir posicionamientos a los elementos involucrados en la representación pictórica referencial. Me refiero al modelo, su imagen, la materia y las herramientas pictóricas.
Preguntas que me he planteado giran en torno a cómo agrandar la relación entre lo representado y el objeto (en el Autorretrato como cualquiera usando el error fotográfico como es fuera de foco) y cómo subvertir las relaciones, casi podría decir mecánicas, entre el artista, el modelo y la materia pictórica.
En vez de que el modelo y el plano de representación sean elementos pasivos, el pintor el activo y el color físico elemento intermedio, en el caso de Autorretrato de Bailarina, ésta es modelo, plano pictórico, portadora de la materia y pintora a la vez. A través de movimientos estrictamente baletísticos, vierte ella el color sobre su cuerpo, logrando una especie de autorretrato no realmente intencionado.

MONICA CASTILLO AUTORETRATO COMO CUALQUIERA 1997
Óleo sobre lienzo, 50 x 70 cm.
Colección Galería OMR, México
MONICA CASTILLO AUTORETRATO DE BAILARINA 2001
Díptico, vídeo, 200 x 260 cm.
Colección Martín 2. Margulies, Miami
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