Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica
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Thomas Struth
Geldern (Alemania), 1954

Pergamon Museum 2, 2001

El trabajo realizado por Struth en museos públicos es uno de los más alabados y reconocidos. La sistematización a la hora de tomar la imagen, la repetición del sujeto y la exploración por diferentes salas de exposiciones, hacen de este trabajo un fiel homenaje a las enseñanzas de los Becher, estableciendo paralelismos con otros colegas de promoción.
Al contrario que en las calles en blanco y negro, vacías, fantasmagóricas, muchas veces irreales debido a su frialdad, en estas salas de museos vemos mucha gente a todo color. Grupos que miran los cuadros, las esculturas, los restos arqueológicos. Personas que gesticulan, comentan, alejándose y acercándose, siguiendo la coreografía propia de los museos. La fascinación de Struth por estos lugares habitados, en los que suceden cosas que él fotografía, habla de su interés por establecer una relación entre la fotografía, la psicología y la sociología.
Fue en Nápoles, al fotografiar a un grupo de restauradores que trabajaba en la iglesia de San Lorenzo, cuando se dio cuenta de lo interesante que eran las fotografías de un grupo que estaba delante de cuadros que al mismo tiempo representaban a otras personas. Retomando así un recurso clásico en la historia del arte, el del cuadro dentro del cuadro, empleado por Velázquez o David Teniers, Struth explora en varios museos del mundo la relación entre el espectador y las obras de arte.
Esta experiencia la ha llevado a cabo en salas de museos y también en iglesias con una gran afluencia de turistas, como la catedral de Milán o la iglesia de Monreale en Palermo. De su visita al Louvre en París en 1989, nació su primera serie (Musée du Louvre I-IV) para la que eligió a un grupo de turistas japoneses que miraban entusiasmados La balsa de la medusa de Géricault. Pero lo que podía haber sido una instantánea se convirtió en una representación in situ por parte de los espectadores de las diagonales de la pintura. Entre las varias series destacan The Art Institute of Chicago I-II (1990), Stanze di Raffaello I-II (1990), también las realizadas en l’Accademia de Venecia, ante los cuadros de Tiziano, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York o la última realizada en 2001 en el Museo de Pérgamo en Berlín.
Ante esta serie de enormes fotografías de uno de los museos más visitados por su impresionante patrimonio arqueológico, Stuth afirma: “busco un diálogo entre pasado y presente y la posibilidad de encontrar un espacio de quietud en nuestro frenético mundo”. Un encuentro entre lo clásico y lo moderno, un lugar donde plantearse el valor histórico de las raíces que forman nuestra identidad. Esa atmósfera de tranquilidad le da una sencilla pero inteligente coreografía, dirigida por Struth, en la que los espectadores ocupan las salas del museo como obedientes actores que con “silenciosa teatralidad” llenan los huecos de un escenario. También el tamaño de las fotografías -normalmente en todas las series son copias hechas a escala de las obras que en ellas aparecen- que en el caso del Museo de Pérgamo siguen la estela de la inmensidad de las ruinas del altar dedicado a Zeus, es otro de los factores que influyen en su percepción como un clásico indiscutible. C. D.


FICHA TÉCNICA, EXPOSICIONES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Pergamon Museum 2, 2001
Color C-print, 172 x 217,2 cm, Adquisición: Abril de 2003, Procedencia: Galerie Max Hetzler, Berlín (Alemania), Edición: 6/10,
Firmada, titulada, fechada y numerada por el artista.

EXPOSICIONES 2002-2003 Thomas Struth 1977-2002, The Museum of Contemporary Art (MoCa), Los Angeles (USA) 2002 Thomas Struth 1977-2002, Dallas Museum of Art, Dallas (USA), expuestas otras fotografías de la serie: 1, 3 y 4.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Thomas Struth 1977-2002, Dallas Museum of Art, Yale University Press, Catálogo Dallas, 2002, pp. 50-52
(il. c. de otras fotografías de la serie).
Piazza San Ignacio I, II y III, Roma, 1990

Entre los múltiples viajes que Thomas Struth ha realizado siguiendo el rastro de la esencia de las ciudades, varias veces lo ha hecho a Roma y a otras ciudades italianas. Reconoce la fascinación que sufre como turista alemán ante la riqueza histórica y el esplendor de las arquitecturas italianas, rescatando con su cámara los rincones más teatrales de estas ciudades, como ese balcón que parece el palco de un teatro en Campo de Fiori, Roma (1984). Pero, evidenciando el carácter documental de sus trabajos, también busca lugares tan corrientes como una torre de apartamentos (Via Monte Cardonet, Roma, 1988), y llega a la conclusión de que aunque el edificio es diferente a los que hay en Alemania, la idea que transmite es la misma; la gente lo transforma, le pone antenas, tiende la ropa... Para él la fotografía de una ciudad es muy parecida al retrato de una persona, revela su carácter y su personalidad.
Para realizar esta serie de tres fotografías sobre la Piazza de San Ignazio en Roma el propio Thomas Struth confiesa que tuvo alguna dificultad. Llevaba bastante tiempo queriendo fotografiar esta plaza, pero nunca encontraba el momento en que no hubiese ningún coche que le afease el campo de visión. “Cada vez que estaba en Roma volvía para ver la situación, y un domingo por la mañana en el que sólo había un coche, me dije: hoy es el día perfecto. Estaba intentando recortar la imagen para no sacar el coche cuando llegó su propietaria, se subió y se fue, dejándome en la situación ideal para disparar la foto.”
La Piazza de San Ignazio es una de las más visitadas de Roma y una de las más representativas de la arquitectura romana del siglo XVIII. En ella se encuentra la iglesia del mismo nombre en la que se encuentran los famosos frescos del padre Pozzo, un alarde de las formulaciones ilusionistas de la pintura barroca italiana. La racionalización del espacio continúa en esta pequeña plaza cerrada, muy del gusto de los arquitectos de la época ya que, al entrar en ella, el espectador se siente inmediatamente fascinado al verse rodeado de esa monumental arquitectura; un golpe de efecto absolutamente teatral.
Estas fotografías están tomadas desde las escalinatas de dicha iglesia, cuya fachada deja de ser el foco de atención desviándose hacia los edificios que están en frente. Estas antiguas viviendas son las protagonistas de un juego óptico, ya que se convierten en un solo edificio si se miran desde el eje central de la fachada de la iglesia. Curiosamente Struth no ha captado con su cámara este momento, que hubiera sido el esperado de haberlo hecho desde el punto de vista centrado que tanto ha usado en anteriores fotografías.
Con el tiempo Struth ha ido modificando las perspectivas y encuadres de sus fotos, haciéndolos más elásticos y variados, algo que no ha ocurrido con la luz que elige para fotografiar las ciudades, que es muy neutra, homogénea, y recuerda a los cielos del norte de Europa, algo que descubre su formación y su origen. C. D.

FICHA TÉCNICA, EXPOSICIONES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Piazza San Ignacio I, II y III Roma, 1990
Blanco y negro, 3 fotografías de 41,5 x 65 cm (cada una), Adquisición: Mayo de 2003, Procedencia: Christie’s Nueva York (USA),
propiedad de Marian Goodman Gallery, Nueva York (USA), Edición: 4/10, Firmadas y numeradas consecutivamente en el reverso, Impresas en 1991.

EXPOSICIONES 1995 Thomas Struth, Strassen: Fotografie 1976 bis, Kunstmuseum Bonn, Bonn (Alemania) 1994 Thomas Struth Strangers and Friends Photographs 1986-1992, Institute of Contemporary Art, Boston (USA) / Institute of Contemporary Art, Londres (Gran Bretaña) / Art Gallery of Ontario, Ontario (Canadá).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Thomas Struth, Strassen: Fotografie 1976 bis 1995, Kunstmuseum, Catálogo Bonn, 1995, p. 107 (il. c. de Piazza San Ignacio II, Rome) — Thomas Struth Strangers and Friends Photographs 1986-1992, Institute of Contemporary Art, Catálogo Boston, 1994, pp. 48-50 (il. b/n).