Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica
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Per Barclay
Oslo (Noruega), 1955

Waterhouse. Vassiviere Island Sculpture, 2002

Las dos fotografías que responden a este nombre están directamente relacionadas con la obra in situ que se encuentra en el parque de Vassivière, un centro de arte contemporáneo situado cerca de Limoges (Francia), dedicado en particular a las instalaciones enmarcadas en la naturaleza. La traducción del título noruego Casa de agua, señala de forma simple, y casi tautológica, al habitante principal del lugar: el agua.
Esta intervención es la continuación de los Interiores, que comenzó en 1992 en la Henie Onstad Fondations, en Oslo. Se trataba de una cabaña abandonada, encontrada por el artista, quien se conformó con llenarla de agua con el fin de observar los efectos de la naturaleza sobre este interior sin climatización. La diferencia principal entre las dos obras es que, en la actual, el artista ha decidido todo: su localización, frente al agua en medio de los árboles y sobre un terreno en pendiente, y su fabricación, con tablones de madera y cuidadosamente acabada. Al exterior se abren cuatro ventanas, tres de las cuales se encuentran en la parte más amplia del volumen. Desde el exterior, la cabaña se une con la pendiente, mientras que en el interior el suelo queda llano, de forma que en el momento en que se inunda, la superficie del agua queda nivelada. In situ, esta contradicción sólo es visible tras haber sobrepasado la sorpresa inicial de lo sensible, ya que la caseta se encuentra en un lugar particularmente idílico y a que los sentidos reaccionan a todas los reclamos de la naturaleza.
Per Barclay hizo tres fotografías de esta cabaña desde puntos de vista privilegiados y la imagen se abre a nuevos interrogantes. Para aquellos que no conocen las obras in situ, la constatación de lo incongruente comienza por el lugar ocupado por el fotógrafo en el momento en el que es captada la imagen. El que mira no sabe nada sobre la proveniencia de las fotos ni sobre las características de la superficie reluciente que refleja el recorte de la ventana y el paisaje enmarcado en él. Lo único presente es la ausencia. El fotógrafo sólo es un intruso.
En la serie de los Interiores, se trataba de inscribir las marcas de la naturaleza, particularmente contrastada en los países nórdicos. Una caja cerrada y permeable al natural que se nos presenta como una escena donde el color y la materia mutan con el calor y el frío, con el día y la noche. En esta ocasión, las fotos fueron todas tomadas en la misma época del año, por lo que la ambigüedad aparece en la localización de la instalación de Vassivière. Las intensidades de luz difieren de una fotografía a otra y las sombras resultan caprichosas a los que no conocen la naturaleza de la construcción ni de su orientación. El contraste opera en relación a la pendiente del terreno. Dos de las fotos fueron tomadas desde parte de otra de las ventanas laterales y frontalmente, a pesar de lo cual, lo oblicuo del terreno es sólo visible desde uno de los lados. La tercera, la que pertenece a la Colección de Telefónica, fue tomada frente al lago y muestra las tres ventanas con un efecto de perspectiva. Este desdoblamiento de los puntos de vista basta para dar cuenta de una paradoja visual que sirve de detonador a una serie de interrogantes sobre la naturaleza de la imagen. L. A.


FICHA TÉCNICA

Waterhouse. Vassiviere Island Sculpture, 2002
Color digital sobre papel, montada en plexiglass, 149,6 x 207 cm, Adquisición: Marzo de 2003, Procedencia: Galería Oliva Arauna, Madrid (España), Edición: 1/3, Firmada por el artista en el reverso.