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Presentación
Fernando Labad
Vicepresidente Ejecutivo de Fundación Telefónica
Fundación Telefónica vuelve a acoger en sus salas una propuesta artística arriesgada. En esta ocasión presenta el último trabajo de Paloma Navares, que mediante más de setenta exposiciones lleva treinta años explorando los límites creativos del mundo exterior y, sobre todo, interior.
Con Al Filo, donde integra escultura, dibujo e instalación, Navares vuelve a plantear el juego de la dialéctica entre la obra y la memoria autobiográfica. En concreto, para esta muestra de su particular universo se ha decidido por un recorrido al filo de la cordura de nuestro mundo, un mundo tan tecnologizado como incomunicado, y con tan devastadores efectos sobre la mente humana.
En gran medida, toda vez que pone en práctica un antropocentrismo muy personal y moderno, las instalaciones y esculturas de Navares llaman a un renacimiento necesario que comienza por el autoconocimiento y la comprensión. La máxima «conócete a ti mismo» es aquí una premisa que se plasma en vídeos, grabaciones y fotografías que recorren la evolución psicológica y espiritual de la artista, elementos que, en principio, bien pudieran servir para restablecer el necesario equilibrio psicológico. Pero estas particulares «unidades de tratamiento» (Unidad 0, Unidad de Sueño, Unidad de Reposo) no son sino un tránsito hacia un nivel de conocimiento más oscuro. Las blancas imágenes del cuerpo de la autora aparecen en trance, suspendidas en un espacio/tiempo interior.
Toda esta memoria compuesta de retazos del pasado conforma el umbral sobre el que se asienta la segunda parte de la exposición: un viaje a los abismos de la quiebra mental, de la agonía espiritual del hombre moderno. El aldabonazo de Al filo propone un viaje arriesgado al visitante que se atreva a mirarse en el espejo de la locura misma, la enfermedad, la pérdida de identidad que nos rodea, y que la mayor parte de las veces obviamos para poder seguir ejercitando el supuesto control de nuestras vidas. Todo un reto..
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