La sala que contiene esta instalación esta organizada en tres espacios. A un lado vemos unas peanas en la pared, donde están colocadas las columnas de Winogradsky, recipiente para las bacterias anaeróbicas; a otro, varias placas de Petri con agar nutriente para los hongos, y en el centro una mesa con un acuario para las cianobacterias.
La instalación Agar muestra los procesos de transformación de distintos cultivos de bacterias y hongos. La materia viva es sometida a una estrategia propia de laboratorios de microbiología: las condiciones de nutrición y luz artificiales permiten la transformación y el desarrollo de los microorganismos durante el tiempo que dura la exposición.
En cierto modo, estos procedimientos suponen la continuación, de forma más controlada y en un contexto más reducido, de parte de los hallazgos que se plantearon con la instalación Rinodigestió (1997) de Los Rinos, en la que unas cajas de madera y cristal mostraban el proceso de descomposición a través de bacterias, insectos u hongos.
A diferencia de obras artísticas que llegan al espectador como objetos cerrados, estas instalaciones muestran una dimensión abierta, constituyen ecosistemas que permiten observar procesos fugaces. El sentido final de la instalación Agar se manifiesta no en los objetos sólidos que la componen, sino en las efímeras comunidades de microorganismos que crecen, se reproducen y mueren.
Agar

 

Elementos de la instalación:
-Una mesa autoiluminada con 4 acuarios de cristal de 25 ancho x 40 largo x 4 alto cm. El sistema de iluminación permite mantener en vida y propiciar el crecimiento de las cianobacterias.
-Mesa-peana para dos columnas de Winogradsky (Bacterias fototrópicas rojas del azufre). Con lámparas de iluminación incandescente que permite mantener en vida y propiciar el crecimiento de las comunidades de bacterias.
-Dos mesas-peana con tres soportes para placas de Petri cada una. Las placas de Petri contienen distintas comunidades de hongos sobre un cultivo de agar y nutrientes.
-Sistema de reproducción en vídeo.