Obra en la colección
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Untitled # 109 - 1982
FICHA TÉCNICA
Untitled # 109, 1982
Color C-print, 91 x 90,8 cm
Adquisición: Mayo de 2003
Procedencia: Sotheby's
Nueva York (USA), propiedad de colección privada.
Información detallada de la obra
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Untitled, 1983
FICHA TÉCNICA
Untitled, 1983
Color C-print, 64,1 x 82,9 cm
Adquisición: Mayo de 2003
Procedencia: Sotheby´s
de Nueva York, propiedad de colección privada europea
Edición: 3/18
Firmada,
fechada y numerada en el dorso.
Información detallada de la obra
Trayectoria
Glen Ridge, New Jersey (USA), 1954
Sherman se dio a conocer en 1980 con la primera exposición
que realizó en la galería Metro Pictures, espacio éste
que serviría como plataforma de lanzamiento y propaganda de
numerosos artistas norteamericanos que en los inicios de esa década
agitaron el panorama artístico de esa ciudad enarbolando no
tanto, o no únicamente, una crítica de la representación
y el objeto, tal como estos artistas fueron teorizados al comienzo
de sus carreras, pero esencialmente, a más de veinte años
de aquellas primeras tentativas, como la conquista de un gran angular
en lo que se refiere a la condición con que es contemplada la
obra misma, es decir: al cuestionamiento y puesta en crisis de las
estructuras que conforman la recepción visual del objeto de
arte, y con ello, naturalmente, la crítica, cuando no directamente
detracción, del estatus clásico de la representación
en arte. ¿Sería esta cualidad una de las premisas centrales
que a lo largo de la década llenarían miles de páginas
escritas en torno a la posmodernidad en el arte? Probablemente, pero
lo agotado del término y esencialmente su propia y natural ambigüedad
nos emplaza a aislar (o a proteger) esta posibilidad dentro de la humildad
y la prudencia de una sabia interrogación.
Las primeras obras de Cindy Sherman pudieron ser vistas en España
en 1987 en la exposición El Arte y su Doble, que incluía
la nómina central de los artistas norteamericanos que expusieron
en la galería Metro Pictures, tal como ya hemos apuntado.
En esa muestra colectiva, el trabajo de Sherman estaba compuesto
por ocho grandes fotografías en color fechadas entre 1981 y
1985, pero no había ninguna representación de su obra
inmediatamente anterior, de finales de los 70, y con ello nos estamos
refiriendo en concreto a la serie Untitled Film Still, que con el transcurrir
del tiempo, y sobre todo con una mayor templaza y cuidado en el análisis
general de la obra, se erige dicha serie como la parte o sección
más brillante de su carrera, por lo que tiene de inaugural en
lo que respecta al cuestionamiento de la identidad femenina, una de
las preocupaciones teóricas más importantes de Sherman,
o la más principal, si bien con los años su trabajo se
ha ido decantando por un proceso más general, abierto, de la
puesta en crisis del sujeto representado, más allá del
género, tanto que incluso en obras posteriores lo que desaparece
es la figura misma, fragmentada, cuando no directamente sepultada e
invisible, por un mar de detritus y abyección, característica ésta
que ha sido muy criticada, acusando a la obra final de Sherman de estar
agotada, fatigada y perdida en su propio éxtasis representacional,
y desprovista del mensaje inteligente y violento de sus primeras y
posteriores obras.
En la actualidad la obra de Sherman, y vista su trayectoria en conjunto,
no ofrece ninguna duda: es un trabajo y un discurso extraordinario,
magnífico, inteligente, y de una belleza violenta y cuestionadora
de muchos prejuicios y cegueras en lo que se refiere a la recepción
visual de la obra. ¿Es una obra clásica? Por supuesto,
y sin duda alguna, ya que lo es además desde sus inicios, pero "clásica" en
la medida que analiza y deconstruye algunas de las constantes más
esenciales que conforman el hacer del mejor arte, pues investiga sobre
la inestabilidad, la ambigüedad, la fragilidad y la falsedad de
las estructuras culturales de la representación clásica
del sujeto contemporáneo. L.F. P.