Obra en la colección
-
Waterhouse. Vassiviere Island Sculpture - 2002
FICHA TÉCNICA
Waterhouse. Vassiviere Island Sculpture, 2002
Color digital
sobre papel, montada en plexiglass, 149,6 x 207 cm
Adquisición:
Marzo de 2003
Procedencia: Galería Oliva Arauna, Madrid (España)
Edición: 1/3, Firmada por el artista en el reverso
Información detallada de la obra
Trayectoria
Oslo (Noruega), 1955
Aunque el artista vivió alrededor de quince años en
Italia y, pese a que desde 1995 vive en París, continúa
apegado a Noruega, país al que representa en la Bienal de Venecia
de 1990.
Sus orígenes dejaron marcas particularmente evidentes en su
original percepción de la naturaleza, transmitida a través
de la idea de habitáculo más que de la de una apreciación
directa. Éste se convierte en receptáculo del paisaje,
en ósmosis plena con él, pero invirtiendo todos lo principios
interior-exterior.
Llueve en el interior de pequeñas casas construidas en cristal
y metal por Per Barclay, donde el agua se expande en las mesas de la
instalación del Palacio de Cristal de Madrid, contenida en los
cubos de cristal y en los Interiores o en otras Casas de Agua. Si no
es agua lo que corre, se trata del soplo de aire que respira y que
se percibe, ya sea a través del sonido o de la acción
del aire que infla materias flexibles. A veces, aire y agua están
asociados como en los colchones de agua. Los elementos aparecen como
los principales protagonistas de las esculturas y de las instalaciones
in situ, y se expresan siempre en obras evolutivas que dan cuenta del
acecho de la naturaleza sobre lo que está construido de forma
simple, sin el aparataje técnico del que se ha dotado el hombre
con el fin de defenderse en ella.
El otro aspecto de las obras de Barclay concierne a lo contrario,
la fijación de la imagen en todas las intervenciones donde el
agua u otros líquidos, el aire u otros elementos, acusan la
ausencia del hombre. Son numerosas las instalaciones que sólo
pueden percibirse de forma efímera o desde un exiguo punto de
vista, mientras que el artista escoge retomarlas en la excelencia del
punto de vista de la fotografía.
La conexión entre espacio real y espacio de la fotografía
llevan al artista a poner a prueba la lucidez del espectador para constatar
la separación entre uno y otro. La mayoría de las fotos
de estas instalaciones se reflejan en las habitaciones de agua pero,
sobre todo, en las habitaciones de aceite.
En 1989, en los aseos de una fábrica abandonada en Breda,
Holanda, el artista recubre la superficie del suelo con aceite de motor.
Se trataba de su primera habitación de aceite, Lokaal 01. Al
inicio, estas habitaciones sólo existían para ser fotografiadas,
la foto señala la imagen de un espacio que no está, pero
el espacio en sí mismo no tiene más pretexto que el de
existir. Por ello, las instalaciones podrán ser visitadas o
no, pero una nueva dimensión aparece materializada por un elemento
perturbador recurrente.
Ya se trate de una lámpara halógena desnuda, de un
sonido estridente o de un globo, inflado por un motor, que nos impide
entrar en una habitación, ese "algo" nos hará ceder a
la realidad de nuestro cuerpo que no lo soporta. La última serie
de fotografías de bailarines captados en posturas incómodas,
aparece como una especie de continuación de ese experimento
que el espectador había experimentado ya en su cuerpo. L. A.