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Colecciones de arte

Fotografía de Andres Serrano

Andres Serrano

Fotografía de Andres Serrano

Trayectoria

Nueva York (USA), 1950

Hijo de un marino hondureño, que le abandonó al poco de nacer, y de una afrocubana, crece en el ambiente católico de la zona italiana de Brooklyn. Al finalizar sus estudios en la Art School del Brooklyn Museum, abandonará su inclinación temprana hacia la pintura para concentrarse, durante dos años, en fotografiar escenas callejeras en blanco y negro. Es en este momento cuando entra en contacto con las drogas, lo que le llevará a renunciar al arte.

Tras superrar su adicción, en 1983 regresa a la fotografía creando elaborados escenarios en los que explora sus sentimientos hacia la religión católica y cuyo ambiente onírico hace patente su interés por el movimiento surrealista. Las imágenes de este período se caracterizan por la saturación de color y la acumulación teatral de elementos dispares que juegan con la capacidad asociativa del espectador aproximando sus estrategias a las del lenguaje publicitario.

En 1986 comienza a explorar la abstracción, cuestionando la objetividad que la tradición consideraba característica del medio fotográfico. Empieza a trabajar con fluidos corporales y construye imágenes en las que se produce una contradicción entre lo que se ve -superficies de colores brillantes- y lo que, por el título, el espectador sabe que representan: sangre, leche, semen y orina. Esta investigación le dirige hacia su siguiente serie, Immersions, en la que, según sus palabras, se propone "utilizar los fluidos naturales como parte de la esencia de la vida y también explotar la belleza de su color o usar sus efectos luminosos". A este grupo pertenece su polémico Piss Christ (1987), imagen de un crucifijo sumergido en la orina del propio artista que, junto a la exposición de Robert Mapplethorpe en el ICA de Filadelfia, fue el detonante de una crisis en el sistema de becas del National Endowment for the Arts.

Después del escándalo, Serrano considera que no puede permanecer aislado y vuelve su objetivo hacia los que están fuera del sistema.

Influido por E. Curtis, retrata, en 1990, a treinta vagabundos que encuentra en los parques y el metro de Nueva York. Llevando el estudio a su entorno les devuelve la dignidad que se les niega. En esta línea están también sus irónicos retratos de miembros del Ku Klux Klan que, enmascarados y vestidos con sus hábitos, ocultan su identidad. Desafía así, como hispano, a un mundo que teme pero que desea conocer. En 1992 inicia su proyecto The Morgue (Cause of Death) en el que su cámara convierte la muerte -resultado de lo que el espectador supone que ha sido una situación terrible- en imágenes de gran belleza que remiten a la historia del arte.

A History of Sex (1996), representación de fantasías sexuales o de personas -como ancianos o discapacitados- practicando sexo, busca el reconocimiento de identidades que son rechazadas como no normalizadas. En el 2000 recupera su interés por los sueños y realiza, inspirándose en el psicoanálisis freudiano, The Interpretation of Dreams, donde descubre algunos de los tabúes de la sociedad actual. Su última propuesta, America (2003), reflexiona sobre el concepto de americanismo y la idea que el americano tiene de sí mismo. Aunque son retratos que formalmente nos remiten a series anteriores, la intención de Serrano no es sólo la representación de individualidades sino también cuestionar lo monolítico de un concepto, como el de América, imposible de definir por su heterogeneidad. S. R..


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