

Philip-Lorca diCorcia recrea imágenes de personajes desconocidos retratados en lugares públicos que, lejos de ser fotografías documentales, son imágenes ligadas a la propia subjetividad, explorando desde lo fotográfico el concepto de "realidad".
Tanto la imagen Head # 4 como Head # 22 pertenecen a la serie fotográfica que ha desarrollando Philip-Lorca diCorcia entre los años 1999 y 2001 denominada Heads. En ambas imágenes observamos los rostros ausentes de dos transeúntes, anónimos, desconocidos, rescatados del bullicio de la ciudad, con una clara ironía al enfrentarlos desde el aislamiento de su entorno y la soledad al bullicio existente en las grandes ciudades.
Rescata así a dos transeúntes de las calles neoyorquinas y en concreto del área de Times Square, donde diCorcia colocó estratégicamente unas luces estroboscópicas en algunos andamios que se accionaban mediante un pequeño radiotransmisor situado en la propia cámara fotográfica, por lo que estos personajes ajenos al disparo fotográfico eran captados a plena luz del día, en clara alusión al creciente impacto social que las cámaras de videovigilancia y los medios de seguridad ejercen sobre las personas. De ahí, que el resultado final nos ofrezca unos rostros ausentes que desprenden una luz onírica, casi irreal, enfrentando de nuevo lo real y lo ficticio en estas fotografías, así como al mezclar la luz natural con la artificial.
El objetivo, por tanto, de este artista es rescatar al peatón de la vida diaria y del anonimato reinante en las ciudades y mostrarlo como protagonista absoluto de estas imágenes. Aproxima, de este modo, estas fotografías de rostros ausentes a lo que en literatura sería el realismo mágico latinoamericano, dando un giro y convirtiendo lo real en ficción, gracias a una puesta en escena en la que parece introducir un elemento fantástico. Este juego, entre la realidad y la ficción, es una constante en el trabajo de Philip-Lorca diCorcia, incluso podríamos ponerlo en clara conexión con la influencia cinematográfica, teniendo en cuenta que este fotógrafo en los años setenta se aproximó fugazmente al mundo del cine a través de la fotografía, mostrando así una realidad transformada, distorsionada, conseguida por la técnica, el color y la iluminación, pero que a su vez no tiene nada de artificio fotográfico, sino que el método de trabajo de este artista está basado, sobre todo, en la minuciosidad.
El impacto visual de la serie Heads reside, además de por la manipulación de esta realidad a través de la técnica, en esa presunta imagen de melancolía donde no sabemos si ha pasado algo o está a punto de ocurrir. En ambas imágenes, tanto en Head #4 como en Head #22, ambos rostros parecen irradiar un grado de sobrenaturalidad pero, a su vez, apenas encontramos pistas que nos revelen nada acerca de ellos. Con esta serie, como él mismo ha afirmado, pretende "provocar el impacto de la imagen en sí misma". T. P.
EXPOSICIONES 2003
¿Cómo nos vemos?, Fundación Telefónica, Madrid (España) 2001 Galerie Monika Sprüth/Philomene Magers, Munich (Alemania) / Pace Wildenstein, Nueva York (USA).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
¿Cómo nos vemos?, Fundación Telefónica, Madrid, 2003, p. 24 (il. c.) - Mark Stevens, New York, Nueva York, 15 Octubre de 2001, (il. c.) - Cory Reynolds, "News of the world: From New York", Index, Noviembre-Diciembre 2001, p. 110 (il. c.) - Tim Griffin, "Private Eye", Time Out New York, Nueva York, 6-13 Septiembre 2001, p. 113 (il. c.) - Philip Lorca di Corcia. Heads, Steidl, Box and Pace MacGill, Gottingen, 2001, (il. c.)
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