La Historia
Tras la conquista de Tenochtitlan en 1521, Hernán Cortés
hizo construir una iglesia sobre el antiguo centro ceremonial azteca. Desde
entonces, esta iglesia-catedral ha sido testigo de la historia de México:
colonización, cristianización e independencia (1821).
La construcción de la catedral duró 240 años,
desde 1573 a 1813. Es por ello que alberga diferentes estilos arquitectónicos
y decorativos: herreriano, gótico, renacentista, neoclásico
y barroco.
Las características del subsuelo sobre el que se asienta
(la ciudad está situada sobre un lago) hicieron muy laboriosa
su construcción y han provocado un desnivel que aún
hoy se está corrigiendo.
El coro es la parte del templo donde se reúne el clero para
cantar los oficios divinos. El de la catedral metropolitana de México
está dispuesto siguiendo el modelo de las catedrales españolas,
en medio de la nave central, entre la puerta principal y el altar
mayor.
Realizado bajo la dirección del artista Juan de Rojas, entre
1696 y 1697, en 1967 sufrió un incendio que lo dañó seriamente:
la pintura del frontispicio, el coro alto, los órganos y el
facistol.
La sacristía es el lugar donde se visten los sacerdotes y
guardan los objetos para el culto. Entre 1625 y 1641, la de la catedral
de México funcionó como catedral provisional mientras
se terminaba de construir la definitiva.
La sacristía, a través de sus representaciones artísticas,
está dedicada en su totalidad a la Virgen María. Tanto
las puertas como las seis obras pictóricas de su interior
(de Cristóbal de Villalpando y Juan Correa) presentan conceptos
relacionados con la exaltación de María.
Según el DRAE, una capilla es un “edificio contiguo
a una iglesia o parte integrante de ella, con altar y advocación
particular”.
Son catorce las capillas existentes en la catedral de México,
siete hacia el este y siete hacia el oeste. Fueron creadas por ciertas
cofradías, gremios o donantes particulares para venerar a
determinados santos y a la Virgen. Dotaban a las capillas de elementos
decorativos y se encargaban de su mantenimiento.
Las torres de la catedral tienen aproximadamente 62 metros de altura
y sus remates tienen forma de campana.
Se cuenta que la primera campana de la catedral fue fundida de un
cañón que Hernán Cortés cedió para
ello, y que aún se conservan ocho campanas del campanario
de la iglesia vieja, demolida en 1626. Con el tiempo, se fueron fundiendo
otras campanas y, en la actualidad cuentan 34.
Unas conservan su nombre y su historia. Otras son anónimas
y sus orígenes se han perdido en el tiempo.
El hundimiento de la Ciudad de México, y con él el
de la catedral, es un problema único debido a la naturaleza
de su suelo, asentado sobre un lago. Ello ocasionó graves
problemas a la construcción de la catedral, que se iba inclinando
a medida que se iba edificando.
Un problema exclusivo que se ha resuelto con una solución
exclusiva, inspirando a otros edificios como la Torre de Pisa.
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), junto
con otras instituciones como las facultades de Ingeniería
y la Arquitectura de la Universidad de México, participan
en el programa de Rehabilitación de la catedral metropolitana
de la Ciudad de México.